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QUE DEBE SABER USTED ACERCA DEL COLESTEROL
¿Qué es el colesterol?
Es una sustancia que se encuentra normalmente en la sangre y es
vital para la formación de algunas hormonas necesarias para
el organismo.
El colesterol es producido en el hígado y se encuentra en
muchos de los alimentos que ingerimos en nuestra dieta. Es transportado
en la sangre por lipoproteínas (partículas de la sangre
que transportan lípidos o sustancias grasas). Existen varias
clases de ellas, pero las más importantes son las LDL (low
density lipoproteins -lipoproteínas de baja densidad) y las
HDL (high density proteins- lipoproteínas de alta densidad).
Las LDL transportan el colesterol depositándolo en las arterias,
favoreciendo de este modo el desarrollo de ateroesclerosis. Por
este motivo recibe el nombre de "colesterol malo". Las
HDL cumplen la función contraria: eliminan el exceso de colesterol
de las arterias. Transportan este colesterol al hígado, que
lo metaboliza eliminándolo del organismo. De allí
que se las denomine "colesterol bueno". A continuación
se observa la clasificación del colesterol.
¿Y los Triglicéridos?
Son sustancias grasas que, al igual que el colesterol, se encuentran
normalmente en la sangre. Adquieren mayor relevancia para el desarrollo
de enfermedad coronaria cuando su exceso se acompaña de otras
alteraciones en el perfil lipídico (disminución de
las HDL, aumento de las LDL) y en los pacientes diabéticos.
¿Cuáles son las causas de aumento
del colesterol?
El colesterol elevado es el resultado de un exceso de consumo de
alimentos ricos en esta sustancia y/o una alteración en el
metabolismo de la misma. Esta alteración puede ser heredada.
Ateroesclerosis y colesterol:
Tal vez este sea uno de los campos de investigación más
fecundos en la actualidad. El Dr. Brown, en su conferencia sobre
regresión y progresión de ateroesclerosis, mostró
los resultados del estudio FATS (Familial Atherosclerosis Treatment
Study). En dicho estudio hubo un grupo de pacientes medicado y otro
no. En el primer grupo hubo una discreta regresión de ateroesclerosis
(12%) pero sin embargo, ¡hubo una reducción del 75%
de infartos de miocardio!
¿Cómo se explica esta paradoja?
Para tratar de entenderlo debemos saber que ocurre dentro de una
arteria. Gracias a las investigaciones sobre la anatomía
patológica de las arterias en el momento del infarto, podemos
entender como se produce este episodio.
Existen 2 tipos de lesiones ateromatosas:
a) La placa ateromatosa dura o "segura", que tiene un
núcleo con poca cantidad de lípidos o grasa (amarillo)
y abundante fibrosis (azul). Cerca del 85% de las estenosis severas
(obstrucción de la arteria) son de este tipo y son las responsables
de la angina de pecho, pero raramente son culpables de un infarto
de miocárdio. (primera columna).
b) La placa ateromatosa blanda o "peligrosa", que posee
abundante colesterol y esta recubierta por una delgada capa de fibrosis.
Generalmente son de tamaño pequeño, pero su ruptura
(accidente de placa) es la responsable de la formación de
un trombo (rojo) y como consecuencia la posible aparición
de un infarto de miocárdio. (segunda columna).
El tratamiento con drogas hipolipemiantes (que bajan el colesterol)
actúa muy poco sobre el primer tipo de placa (dura), ya que
en la misma existe un gran componente fibroso. Pero drogas como
las estatinas estabilizan las placas peligrosas ya que disminuyen
la cantidad de colesterol de las mismas, reduciendo la posibilidad
de ruptura e infarto. (tercera columna).
Una vez que haya descendido el colesterol ¿se debe continuar
el tratamiento?
El Dr. Brown comentó que luego del estudio FATS se les preguntó
a los pacientes si deseaban continuar el tratamiento. 110 respondieron
negativamente y 70 lo prosiguieron. Al cabo de 2 años de
seguimiento se produjeron:
:: 15 muertes en total. Todas ocurrieron entre quienes abandonaron
el tratamiento.
:: 10 infartos de miocardio, 9 en el grupo que suspendió
el tratamiento.
:: 7 accidentes cerbrovasculares, 6 en el grupo que lo discontinuó.
:: 22 cirugías coronarias o angioplastias (dilatación
de la arteria), 19 en el grupo que abandonó el tratamiento.
¿Cuál es el tratamiento?
La dieta es parte fundamental del mismo. Hay que evitar los alimentos
con alto contenido de grasa saturada (en general de origen animal)
y sustituirlos por aquellos que no la contienen (verdura, fruta,
pescado, etc).
Pero una vez normalizado el colesterol, hay que continuar la dieta
para mantener los niveles del mismo.
Debemos cambiar nuestros hábitos alimentarios para mantener
controlado el colesterol. Por otra parte, ha sido demostrado que
cuando se sigue la dieta adecuadamente, el tratamiento farmacológico
es más efectivo. A continuación mostramos una guía
de alimentos sugeridos para un paciente con colesterol elevado.
Tratamiento farmacológico:
En la actualidad existen varios tipos de fármacos para el
tratamiento del colesterol elevado. Los principales y más
difundidos son las estatinas y los fibratos.
Los fibratos están indicados en pacientes con colesterol
elevado, pero su mayor acción terapéutica la ejercen
reduciendo los niveles de triglicéridos y aumentando el colesterol
HDL.
La estatinas ejercen su acción terapéutica inhibiendo
una enzima hepática, reduciendo principalmente el colesterol
total y el colesterol LDL y, en menor proporción, elevando
el colesterol HDL y disminuyendo los triglicéridos.
¿Hay estudios que demuestran su eficacia?
En los últimos años fueron presentados los resultados
de cinco estudios que han cambiado drásticamente el pensamiento
médico sobre la importancia de la reducción del colesterol
para prevenir un infarto de miocárdio, el accidente cerebrovascular
y disminuir la mortalidad.
¿Las drogas hipolipemiantes son seguras?
En estos mismos estudios se pudo comparar la seguridad de estos
fármacos (estatinas) comprobándose que eran muy seguras,
y que los efectos adversos que presentaron los pacientes tratados
fueron similares a aquellos que no recibieron ningún tratamiento.
¿Hasta que valor hay que bajar el
colesterol?
Si usted tuvo un infarto de miocardio, angina de pecho, fue operado
de sus coronarias o tuvo un accidente cerebrovascular, el riesgo
de volver a tener un episodio cardiovascular es alto. Por lo tanto
se sugiere que el colesterol LDL (malo) sea menor de 100mg/dl ya
que con este valor se logra prevenir en gran medida las complicaciones.
Si usted tiene el colesterol alto y además es hipertenso,
diabético o fuma, el valor al que hay que llegar es a 130
mg/dl.
Finalmente, el tratamiento no debe ser interrumpido cuando se alcanzan
estos valores.
Preguntas y respuestas sobre el colesterol:
¿Existen aceites sin colesterol?
Ningún aceite vegetal -sin excepciones- posee colesterol.
La inscripción "sin colesterol" es solo una atracción
publicitaria para el mayor consumo de una u otra marca.
¿Las drogas son realmente seguras?
Sí. Todos los estudios hasta la fecha demostraron que son
muy seguras.
¿Si tomo alguna pastilla para reducir el colesterol ¿puedo
comer de todo?
De ninguna manera. La dieta baja en grasas y el ejercicio periódico
son fundamentales en el tratamiento destinado a disminuir el colesterol.
¿Es bueno "descansar" el
tratamiento?
No tiene ningún sentido. El tratamiento es efectivo si se
hace en forma contínua. El colesterol puede ser normalizado
a los pocos meses de iniciado el tratamiento, pero debe pasar como
promedio un año, para que actúe sobre la placa ateromatosa
para estabilizarla e impedir que se "rompa" evitando así
el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular.
El primer año y la continuidad de tratamiento:
Cuando se analizan los estudios en hipertensión arterial
o con drogas hipolipemiantes, todos tienen algo en común:
durante el primer año del tratamiento no hay diferencias
en la reducción de complicaciones cardiovasculares (infarto
de miocardio, accidente cerebrovascular). Es decir que después
del año de tratamiento se comienza a observar el claro beneficio
del tratamiento. Lo que es muy grave es que la gran mayoría
de los pacientes abandona el tratamiento antes del año.
¿Son caros?
Los tratamientos hipolipemiantes (para bajar el colesterol) en general
son caros, pero si tenemos en cuenta que con su cumplimiento se
reduce la incidencias de infarto de miocardio, la necesidad de una
cirugía coronaria y la mortalidad... si logramos retardar
la progresión de la ateroesclerosis y estabilizar las placas
ateromatosas "peligrosas" en las arterias que pueden provocar
el infarto, llegaremos a la conclusión de que bien vale la
pena pagarlo.
Publicación: Noviembre 2003
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